Salmos

Capítulo 120

1Cántico gradual. Alcé mis ojos hacia los montes de Jerusalén , de donde me vendrá el socorro.

2Mi socorro viene del Señor que creó el cielo y la tierra.

3No permitirá que resbalen tus pies, oh alma mía, ni se adormecerá aquel que te está guardando.

4No por cierto, no se adormecerá, ni dormirá el que guarda a Israel.

5El Señor es el que te custodia; el Señor está a tu lado para defenderte.

6Ni de día el sol te quemará, ni de noche te dañará la luna.

7El Señor te preservará de todo mal. Guardará el Señor tu alma.

8El Señor te guardará en todos los pasos de tu vida, desde ahora y para siempre.

Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público.