Capítulo 129
1Cántico gradual. Desde lo más profundo clamé a ti, ¡oh Señor!
2Oye, Señor, benignamente mi voz. Estén atentos tus oídos a la voz de mis plegarias.
3Si te pones a examinar, Señor, nuestras maldades, ¿quién podrá subsistir, ¡oh Señor!, en tu presencia?
4Mas en ti se halla siempre la clemencia; y en vista de tu ley he confiado en ti, ¡oh Señor! en la promesa del Señor se ha apoyado mi alma.
5En el Señor ha puesto su esperanza.
6Desde el amanecer hasta la noche espere Israel en el Señor.
7Porque en el Señor está la misericordia, y en su mano tiene una redención abundantísima.
8Y es él el que redimirá a Israel de todas sus iniquidades.
Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público.