Salmos

Capítulo 37

1Salmo de David para recuerdo; en sábado.

2Oh Señor, no me reprendas en medio de tu saña; ni en medio de tu cólera me castigues.

3Porque se me han clavado tus saetas y has cargado sobre mí tu mano.

4No hay parte sana en todo mi cuerpo, a causa de tu indignación; se me estremecen los huesos cuando considero mis pecados.

5Porque mis maldades sobrepujan por encima de mi cabeza; y como una carga pesada me tienen agobiado.

6Se enconaron y corrompieron mis llagas, a causa de mi necedad.

7Estoy hecho una miseria y encorvado hasta el suelo; ando todo el día cubierto de tristeza.

8Porque mis entrañas están llenas de ardor, y no hay en mi cuerpo parte sana.

9Afligido estoy y abatido en extremo; la fuerza de los gemidos de mi corazón me hace prorrumpir en alaridos.

10Oh Señor, bien ves todos mis deseos, y no se te ocultan mis gemidos.

11Mi corazón está conturbado; he perdido mis fuerzas; y hasta la misma luz de mis ojos me ha faltado ya.

12Mis amigos y mis deudos se arrimaron y se apostaron contra mí; y mis allegados se pararon a lo lejos.

13Entretanto aquellos que procuraban mi muerte, hacían todos sus esfuerzos; y los que anhelaban dañarme, hablaban mil sandeces; y estaban todo el día maquinando engaños.

14Pero yo, como si fuera sordo no los escuchaba, y estaba como mudo, sin abrir la boca.

15Y me hice como quien nada oye, y no tiene palabras con que replicar.

16Porque en ti tengo puesta, Señor, mi esperanza; tú me oirás, ¡oh Señor Dios mío!

17Pues yo dije: No triunfen sobre mí mis enemigos; los cuales, cuando ven vacilantes mis pies, se vanaglorian contra mí.

18Verdad es que yo estoy resignado al castigo; y siempre tengo presente mi dolor.

19Yo mismo confesaré mi iniquidad, y andaré siempre pensativo por causa de mi pecado.

20Entretanto mis enemigos viven, y se han hecho más fuertes que yo; y se han multiplicado los que me aborrecen injustamente.

21Los que vuelven mal por bien murmuraban de mí, porque seguía la virtud.

22¡Ah! No me desampares, Señor Dios mío; no te apartes de mí.

23Acude pronto a socorrerme, ¡oh Señor Dios, salvador mío!

Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público.