Salmos

Capítulo 51

1Para el fin, Salmo de inteligencia de David,

2cuando Doeg, idumeo, fue a dar aviso a Saúl, diciéndole que David había estado en casa de Aquimelec.

3¿Por qué haces alarde de tu malignidad, tú que sólo empleas el valimiento para obrar la iniquidad?

4Todo el día está tu lengua empleándose en la injusticia; cual navaja afilada, así tú has hecho traición.

5Preferiste el mal al bien, la calumnia al lenguaje de la verdad.

6Toda suerte de palabras mortíferas son las que has amado, ¡oh lengua alevosa!

7Por tanto Dios te destruirá para siempre; te arrancará y echará fuera de la mansión en que habitas, te desarraigará de la tierra de los vivientes.

8Lo verán los justos, y temblarán, y se reirán de él, diciendo:

9He ahí el hombre que no contó con el favor de Dios, sino que puso su confianza en sus grandes riquezas, y no hubo quien le apeara de su vanidad.

10Yo al contrario, a manera de un fértil olivo subsistiré en la casa de Dios, para siempre y por los siglos de los siglos por haber puesto mi esperanza en la misericordia de Dios.

11Te alabaré, Señor, eternamente, porque esto hiciste y esperaré el auxilio de tu Nombre, por ser como es tan bueno para tus santos.

Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público.