Capítulo 75
1Para el fin: para alabar. Salmo de Asaph, Cantico sobre los assyrios.
2Dios es conocido en la Judea; en Israel es grande su Nombre.
3Fijó su habitación en la paz, y su morada en Sión.
4Allí rompió las saetas y los arcos, los escudos, las espadas; y puso fin a la guerra.
5Alumbrando tú maravillosamente desde los montes eternos,
6quedaron perturbados todos los de corazón insensato. Durmieron su sueño; y todos esos hombres, opulentos se encontraron sin nada, vacías sus manos.
7Al trueno de tu amenaza, ¡oh Dios de Jacob !, se quedaron sin sentido los que montaban briosos caballos.
8Terrible eres tú, ¡oh Señor!, ¿y quién podrá resistirte a ti desde el momento de tu ira?
9Desde el cielo hiciste oír tu sentencia; la tierra tembló, y se quedó suspensa,
10al levantarse Dios a juicio para salvar a todos los mansos de la tierra.
11El hombre que esto medite, te alabará; y en consecuencia de sus meditaciones, celebrará fiestas en honor tuyo.
12Ofreced y cumplid votos al Señor Dios vuestro, todos vosotros, los que estando alrededor de él le presentáis dones;
13al Dios terrible, al que quita el aliento a los príncipes, al terrible para los reyes de la tierra.
Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público.