Capítulo 98
1Salmo del mismo David. Reina ya el Señor, que se estremezcan los pueblos; reina ya aquel que está sentado sobre los querubines, agítese la tierra.
2El Señor en Sión es grande, elevado está sobre todos los pueblos.
3Tributen gloria a tu gran Nombre, por cuanto él es terrible y santo;
4y la gloria del rey está en amar la justicia. Tú estableciste leyes rectísimas; tú ejerciste el juicio y la justicia en el pueblo de Jacob .
5Ensalzad al Señor Dios nuestro, y adorad el arca , estrado de sus pies: porque él es el Santo.
6Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, y Samuel el más distinguido entre los que invocaban su Nombre. Ellos clamaban al Señor, y el Señor les oía benigno.
7Les hablaba desde una columna de nube. Observaban sus mandamientos y el fuero que les había dado.
8¡Oh Señor Dios nuestro!, tú atendías a sus ruegos, les fuiste propicio, ¡oh Dios!, aun vengando todas las injurias que te hacían.
9Ensalzad al Señor nuestro Dios, y adoradle en su santo monte; porque el Señor Dios nuestro es el santo por excelencia.
Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público.