V. Dios mío, ven en mi auxilio.

R. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Himno

En lo alto del día, cuando aprieta
el peso del trabajo y del calor,
buscamos un momento tu presencia,
descanso verdadero, Señor.

Tú, que en la cruz abriste al mediodía
los brazos por la humanidad entera,
recoge nuestra vida y nuestra pena
y dales tu medida verdadera.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu,
un solo Dios por siempre. Amén.

Salmodia

Ant. A la hora sexta se sentó Jesús junto al pozo: danos, Señor, de tu agua viva.

Salmo 122 · Nuestros ojos en el Señor (gradual)

1Cántico gradual. A ti, Señor, que habitas en los cielos, levanté mis ojos.

2Como los ojos de los siervos están mirando siempre las manos o insinuaciones de sus amos, como la esclava tiene fijos sus ojos en las manos de su señora, así nuestros ojos están clavados en el Señor Dios nuestro, para moverle a que se apiade de nosotros.

3Apiádate, Señor, ten misericordia de nosotros, porque estamos hartos de oprobios.

4Llena de ellos está nuestra alma, hecha la mofa de los ricos y el escarnio de los soberbios.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 123 · Nuestro auxilio es el nombre del Señor (gradual)

1Cántico gradual. A no haber estado el Señor con nosotros, confiéselo ahora Israel,

2a no haber estado el Señor a favor nuestro, cuando arremetieron las gentes contra nosotros

3nos hubieran sin duda tragado vivos.

4Nos habrían infaliblemente sumergido las aguas, cuando se inflamó su furor contra nosotros.

5Pero ha vadeado nuestra alma el torrente. Seguramente no hubiera podido vadear unas aguas tan profundas.

6Bendito sea el Señor, que no permitió que fuésemos presa de sus rabiosos dientes.

7Nuestra alma, o vida, escapó cual pájaro del lazo de los cazadores; fue roto el lazo, y nosotros quedamos libres.

8Nuestro socorro viene del Nombre del Señor, creador del cielo y de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 124 · El Señor protege a su pueblo (gradual)

1Cántico gradual. Los que ponen en el Señor su confianza estarán firmes como el monte de Sión; nunca jamás será derrotado el morador

2de Jerusalén . Rodeada está Jerusalén de montes, y el Señor es el antemural de su pueblo, desde ahora y para siempre.

3Porque no dejará el Señor sujeto por largo tiempo al dominio de los pecadores el linaje de los justos; para que agobiados no se echen al partido de la iniquidad.

4Bendice, oh Señor, a los buenos y a los rectos de corazón.

5Pero a los que se desvían por caminos torcidos, los envolverá el Señor con los malhechores. La paz de Dios estará sobre Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. A la hora sexta se sentó Jesús junto al pozo: danos, Señor, de tu agua viva.

Lectura breve Miq 6,8

8¡Oh hombre!, responde el profeta, yo te mostraré lo que conviene hacer, y yo lo que el Señor pide de ti que es que obres con justicia, y que ames la misericordia, y que andes solícito en el servico de tu Dios.

V. Bendeciré al Señor en todo tiempo.

R. Su alabanza estará siempre en mi boca.

Oración

Dios todopoderoso, que al mediodía nos concedes hacer un alto en la jornada: acoge lo que hemos trabajado, corrige lo que hemos torcido y guárdanos en tu amistad hasta el fin del día. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

V. Bendigamos al Señor.

R. Demos gracias a Dios.

Salmos graduales y lecturas breves: Biblia Torres Amat (1823) · Dominio Público. Himnos, antífonas, versículos y oraciones: composición propia (edición Acutis).

Otras horas del día

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Textos cortesía de iBreviary (edición española, © Conferencia Episcopal Española).